jueves, 5 de noviembre de 2009

Guerra y Vanidad

Tomo el nombre de mi blog recien inaugurado de una canción de uno de los cantautores que más ha dedicado líneas y versos a reconocerse y a tomarle el pulso a la sociedad de estos días. Hablo del uruguasho Jorge Drexler.

Me lo encontré por primera vez diciendo que con su guitarra y conmigo le bastaba. Me cantaba a través de la señal de la Radio del Ateneo, durante mis días en Caracas. Si bien le faltaba un poco de música a la canción, me subía el autoestima cuando me dejaba creer que era conmigo aquello de "hay tantas cosas, yo sólo preciso dos: mi guitarra y vos".

Luego, a través de los hermanos de Diego, David y Daniel, de quienes cuesta decir quién es más melomano, fui recibiendo a gotas sus canciones. Recuerdo estar recien llegada a la familia Rojas y enamorarme de mis cuñados cantando y tocando a la guitarra "tu vestidito violeta cabe todo en una nuez" seguido del "deseo, mire donde mire te veo, mire donde mire te veo-o-o...".

Así, poco a poco, me adentré en la música y las letras de Drexler, a quien tuve más tarde el gustazo de escuchar en vivo. Y luego el gustazo de estrechar su mano y luego el gustazo de recibir sorprendida un lindo besito en la mejilla de la misma boca que dijo, minutos antes y a toda voz, que no sabe qué dios es el suyo.

Es precisamente cada frase metida en una canción la que hace que mis latidos se identifiquen y repitan los estribillos como si salieran directo de mi cuerpo astral... Y es precisamente esa latencia dormida en el silencio hasta hoy, la que me empuja fuerte a empezar a escribir reflexiones de lo que huelo, observo y escucho, de lo que me salta a la vista antes que yo siquiera considere prudente mirarlo.

Bienvenidos a Guerra y Vanidad*


*de la cancion Frontera, de Jorge Drexler. La frase completa dice "la guerra y la vanidad comen de la misma mesa", haciendo alusión a que todos los conflictos del hombre parten del ego.